
Todo este mes lo dediqué a seguir ordenando. Ya comenté algo de lo que había en mi máquina, a lo que siguió una compra de otro disco rígido para mayor orden y trabajo. Después, ordené mis cosas, tirando papeles, apuntes, redistribuyendo cosas, cambiando muebles de lugar, etc.
En fin, un cambio de energía general, me gusta como se siente una habitación a la que estás acostumbrado luego de cambiar todo. Y luego de mi cuarto, como era de esperarse cuando mis viejos están de vacaciones, siguió el resto de la casa… pero eso no es lo importante de este post.

Lo que motiva estas palabras son las imágenes que acompañan. En una época de mi vida, uno de los mayores placeres y diversiones que tuve fue ir al Instituto Vocacional de Arte, o Labardén, como prefieran, el que queda en Av. Garay. Cursaba yo D1 (luego de unirse B3 y C3) cuando hicimos estos trabajos. No recuerdo el nombre exacto de esta técnica, es una maderita a la que dibujamos encima, y luego con guvias realizamos el contorno… ola superficie, como prefieran verlo. Luego, tinta china para hacer los sellos, muy simple todo. Aclaro que ninguno de los tres es mío, si la memoria no me falla, el primero es de Silvio (no recuerdo su apellido), el segundo de Miguel Eilbuszic, y el tercero de Ana Isern.

Qué les parece? en mi opinión, son trabajos de alta calidad, acá los muestro pequeños, pero tienen un lindo tamaño, y estoy pensando en imprimirlos en fotográfico, enmarcar y poner en mi cuarto en algun lugar.
El mío también está, pero mi ámbito es el digital… aparte en esa época se sembró lo que daría frutos más adelante.
Mi homenaje a ellos y al resto de mis compañeros, a quienes no volví a ver, salvo a Silvio que lo crucé un par de veces porque vive (o vivía) cerca de mi casa.
Alguno de estos días volveré al IVA, nomás para ver como está por dentro… por afuera sigue igual.

PD: la nostalgia seguro se debe a mi nueva edad.