Aprender para crear

Al hablar con diseñadores web, o que diseñan para web, es innevitable terminar hablando, aunque sea un poco, de hasta dónde deben saber ellos de código HTML, CSS, jQuery, etc. Yo soy un bicho raro, porque soy diseñador y también programador. Ya lo asumí, soy ambas, suelo ejercer más como programador, pero eso es otra cosa. Al tener este doble rol, me es muy fácil entender a ambas partes, y qué encuentran molesto unos de otros.

Respecto a los diseñadores en sí, no pretendo en este post hacer un debate sobre dónde terminan sus obligaciones para con el «conocimiento». Admito que me da un poco de vergüenza haber escrito esa frase, me hace querer aprender algo nuevo en los próximos 5 minutos por respeto a la autocapacitación jajaja. Me interesa que vean esta creación en CSS.

Y ahora sí, pregunto: no te dan ganas de saber qué se puede hacer en CSS? El código usado para esa animación existe hace muchisimos años. Se trata de ser creativo con lo que se tiene. Con lo que sabemos. O sea, no hace falta saber hacerlo, pero sería un error grave ni siquiera saber los fundamentos básicos, que son los que te dan herramientas, a vos que te consideras «creativo», para construir algo nuevo. Dar un mensaje.

Sabén cuánto cuesta hacer este ejemplo en concreto? un par de horas de alguien que sepa los fundamentos de CSS 1 (no deja de ser un jpg con la textura de la lata mapeada). Los invito a aprender qué se puede hacer con CSS, pero especialmente con jQuery. Atención con lo que dije, aprender que se puede hacer, no aprender a hacerlo, es muy diferente.

Y a no se quedarse con que sólo flash puede hacer cosas lindas y animadas. Vamos, búsquen! O mejor dicho, encuentren!

Aniversario

La mañana del lunes 24 de mayo del 2004 hacía uso de la 4º falta permitida por cuatrimestre (ya no podría faltar más a Audio), para llegar en término con una entrega para Diseño Gráfico 2.

Eduardo Arnau era el profesor, y la consigna entregada con las tres semanas de anticipación era «Visualización de la música». Al comienzo del cuatrimestre contábamos con las consignas de todos los trabajos, y recuerdo que la tarde en que las leí, me entuasismé con ese – Ojalá que tengamos que hacerlo -, y por suerte fue dado.

Pocas veces hice tanto uso de las tres semanas, pero por otras obligaciones estaba destinado a trabajar a fondo durante el fin de semana previo a la entrega.

Nuestra obligación era entregar un storyboard de la animación, no la animación en sí. Pero como uso Flash desde la versión 5, me sentía obligado a animar. Y nunca tuve problemas con Flash, hasta ese fin de semana…

Cada tanto aparecían carteles de error, nunca antes vistos por mí, que cerraban el programa automáticamente. Muy molesto, que obligaba a un Ctrl+S bastante seguido. Por suerte tenía estructurado el tiempo que necesitaba para hacer cada una de las escenas (sí, en esa época usaba escenas para una animación larga). Pero no contaba con que, aproximadamente a las 12:05 (recuerdo que Fútbol de Primera ya había terminado), se iba a colgar la máquina. Hasta ahí no hay problema, reinicio y se acabó. El problema era que instantes antes del cuelgue, había tocado Ctrl+S…

Por supuesto, el archivo estaba dañado, y sin backup. De tener el 40% terminado pasé a 0 en un segundo. Planeaba trabajar toda la noche, pero para terminar lo que faltaba y pulir todo. Eso ya no era posible. Y lo que fue un error, como lo es trabajar con escenas, me salvó.

En flash uno puede hacer la vista previa de toda la película, como así también de cada escena. Por supuesto que para animación, esta opción es fundamental, imaginen sino ver toda la animación desde el principio para corregir un error en el minuto 3. Lo que realmente salvó todo el trabajo e impidió que llegue a la entrega con las manos vacías fue el hecho de que los dos principales tramos de animación los recuperé con los .swf de las previas de las escenas, no así las otras dos más simples.

Recuerdo rehacer ambas escenas y acoplarlas con las rescatadas (dejando todo como lo tenía antes de perderlo) cerca de las 2:30 de la mañana. Fue el momento en que decidí ducharme. Y usar ese tiempo para definir en mi cabeza la conclusión de la animación, que pensaba resolver con más tiempo.

El trabajo lo terminé cerca de las 10 de la mañana. Fui hasta Da Vinci, me tomé un café en el buffet esperando a mis compañeros, para subir y exponer por primera vez Expresión de un sentimiento. Quedó bautizada en octubre, cuando necesitaba un nombre para participar del Encuentro de Arte Jóven, de donde ganó su categoría.

Esa noche aprendí varias cosas. Primero, la importancia del backup, aún mientras trabajas. Segundo, que Flash va a fallar cuando tengas una fecha límite, porque luego de ese episodio nunca más me falló. Tercero, no sirvo para quedarme toda la noche trabajando, aunque esto último tuve que repetirlo.

Ojalá tenga la oportunidad de trabajar en algún proyecto similar, porque a pesar de los problemas, es uno de los trabajos que más fácil concebí y disfruté haciendo. Sobretodo, por el esfuerzo.