Esta mañana de sábado primaveral (increíble que hayamos soportado 40º de térmica en la semana) me puse ordenar mi habitación. Se encontraba en el estado en que cualquier habitación se encontraría si sólo se usa para dormir y cambiarse de ropa durante tres semanas. Horrible, polvo por todos lados, ropa tirada, desorden generalizado, etc.
Ahora ya está todo mucho más limpio, aunque falta aún. En particular el escritorio en donde estoy escribiendo este, escritorio que me acompaña desde hace varios años ya.
Papeles de proyectos terminados, de otros por empezar, futuros que nunca se sabe si se harán… sumados al mismo polvo del que escribía antes.
Y si miro hacia arriba me encuentro con los estantes que si bien están para ordenar, muchas veces terminan siendo lugar en donde apoyar o “acomodar” libros, carpetas, papeles y demás cosas.
Ayer leí algunos de los 600 posteos que tenía sin leer, y me encuentro con esta solución para limpiar el escritorio en donde tengas la máquina. Una de las cosas que más me gusta es aprender a hacer cualquier cosa leyendo cómo lo hizo otro (qué novedad…), y eso incluye construir cosas.
Ya podrán intuir que los próximos papeles que se acumularan en mi habitación serán los diagramas y planos de mi nuevo escritorio customizado. Tengo que ponerle un nombre. Nunca le puse nombre a un mueble, y como no quiero ponerle Jenny, acepto sugerencias.
PD: última oración sólo para entendidos…
No termino de putear a Microsoft por los requerimientos del Vista, especialmente para soportar las pelotudeces en 3D que trae, y que por supuesto no son funcionales, solo quitan RAM, que otros desarrollan la siguiente ¿utilidad?
No niego que es divertido tener una cosa asi, pero no me digan que es útil. A la primera que no encuentren un archivo o les haga lenta la máquina, van a putearlo igual o más que al Vista.
Vía Pixel y Dixel