Más sobre decisiones de clientes

Ultimamente estoy mostrando un lado combativo frente a los pedidos de clientes en este blog. Lo cierto es que estoy usando al blog de catarsis, y estoy tratando de bajar las ideas a un modo en que todos puedan comprender, inclusive los posibles clientes que (claramente por error) hayan llegado a esta web jajaja.

Algo en lo que podemos coincidir todos, es que «Mamá Lucchetti» está bien hecho. Es decir, a mi me encanta, me parece lo mejor de la publicidad que se puede ver, desde el comienzo mismo de la comunicación con este personaje.

Desde hace unos días, empezó a circular esto:

Por un segundo, intenten olvidar que les gusta la canción, y traten de entender lo MAL que se ve todo. Yo no sé si existió un «creativo» al que se le ocurrió esto. Me inclino a pensar a que el cliente le dijo a su agencia «quiero algo para competir con Mamá Lucchetti, y pensamos en que lo mejor es usar un gallo animado, cantando una canción como hicieron en el otro aviso, pero destacando lo bueno y saludable de nuestro producto». Quiero creer que es un caso donde hay que darle al cliente lo que pide, aunque sabemos que no sirve, porque no lo vamos a convencer de otra cosa (como mi ejemplo de «arrancar la muela»).

Estoy equivocado? Parece tan irreal que haya sucedido eso? Acaso es más probable que en el mundo de las agencias alguien haya vendido esto como una idea original, y que es el paso siguiente en la comunicación de la empresa? Quiero creer que no.

En una comparación similar, pongo en la balanza la serie de «Batidores» de Nescafé Dolca por un lado:

Y «Espuma» de Arlistan:

Estamos en la misma: una marca que quiere salir a competir contra su rival, al que claramente se le ocurrió una idea, la cual puede explotar. Es decir, no es casualidad que Mamá Lucchetti y Batidores sean una serie de spots, y no uno solo.

Ojo, quizás Gallo Oro y Arlistan aumentan sus ganancias, logrando una presencia de marca en los consumidores envidiable por parte de sus competidores. Desde mi punto de vista, ambas restaron…. y mucho.

Consejos para freelance – Entrega 1

Hace un poquito más de un año que estoy trabajando en casa, y ya me animo a dar consejos a quienes se preguntan qué se necesita para trabajar freelance. Esta no es ninguna guía definitiva, son sólo algunos tips aprendidos en este tiempo, es totalmente extensible (por eso lo de «entrega 1»), y más importante aún, es lo que a mí me funcionó, quizás otros no pueden aplicar estos punteos, o lo hicieron sin resultados… para eso están los comentarios:

Necesitás equipo

Ya escribí un post sobre esto anteriormente, básicamente  la idea es que para responderle a un cliente, necesitás una oficina completa. Si hace falta contratar a alguien de sistemas, hacelo. Si hace falta aprender algo de sistemas, es mejor si llamás al que sabe de verdad antes de ponerte ahorrativo en algo con lo que vas a trabajar todos los días. En fin, preparate en todos los sentidos.

Un lápiz es más preciso que la memoria

Soy de aquellos que tiene muy buena memoria. Suelo recordar muchos detalles de cada una de mis charlas, inclusive de aquellas que fueron hace ya un par de años. Sin embargo, no puedo recordar todos los detalles todo el tiempo, obvio. Si bien siempre llevo mi anotador, durante el transcurso de una reunión no estoy tomando nota constante de todo lo que se está hablando, ni siquiera la punteo. Para mí, siempre fue más efectivo prestar muchísima atención a lo que se está hablando, inclusive cuando era estudiante. A mí siempre me sirvió pensar sobre lo que se está hablando en el momento. Pero algo que aprendí a fuerza de olvidos, es que cuando salgo de la reunión tengo que anotar todo lo que se dijo. No hay manera de que tu memoria le gane al lápiz y papel en esa situación, ni siquiera lo intentes de otra manera.

Evitar bocetar con «lorem ipsum»

Todo diseñador conoce las bondades de «lorem ipsum», cuando se necesita empezar a diseñar y no hay ningún copy definido por el cliente o redactor de turno, aparece aquella mágica oración en latín al rescate. Lo cierto es que si pasás más de un día trabajando en un diseño con esa frase en latín, tu diseño se va a ver espectacular. Esto es tan cierto como que el diseño final no va a llevar ninguna de esas palabras en latín. A partir del segundo día, hay que poner mayor énfasis en que el cliente/redactor nos entrege algo que se parezca, aunque remotamente, a los copys finales. Tu diseño siempre se va ver bien, balanceado, con cuerpos de texto perfectos, legibles, familias tipográficas armónicas, colores adecuados, y un sin fin de etc. usando «lorem ipsum», pero se verá horrible con «el texto que va».

Hay dos tipos de clientes: el que escucha tu opinión y capacidades, y el que quiere que hagas lo que él dice

Lamentablemente, hay más del segundo tipo de clientes. Es algo con lo que se tiene que lidiar. No entiendo bien por qué esto suele darse en la profesión del diseñador, constantemente nuestro criterio es dejado de lado, llevándonos a la posición de aquél que sabe usar el programa de diseño. Un diseñador es mucho más que un ejecutador de programas, ya hablé sobre esto antes.

Mi abuelo y mi madre son odontólogos, y ellos cuentan que algunos pacientes acuden a ellos diciendo: «doctor/a, vine a que me arranque la muela». Suena gracioso, y lo es en verdad. Por más que mi abuelo o mi madre se esfuercen en hacerle entender que hay caminos alternativos a «arrancar la muela», es una batalla perdida. Podrán decirle que la muela se puede curar, que tiene arreglo… quizás hasta lo convencen y hacen el arreglo. Pero es seguro que ese paciente saldrá del consultorio, irá a otro lugar (no necesariamente un consultorio odontológico), y logrará que le arranquen la muela.

Eso es todo para esta primer entrega, agreguen sus propias experiencias.

El diseño como valor agregado

A esta altura del siglo XXI, donde estamos tan bombardeados por publicidades, smartphones, sitios web, pantallas HD, touchscreen… y todo lo referente al diseño no interactivo, como diseño de modas, de interiores, industrial, gráfico… podrán concluir rápidamente que el «diseño» propiamente dicho está presente en todos nuestras tareas cotidianas. Inclusive cuando estando en espacios públicos leemos un menú, buscamos un baño, o vemos un «usted esta aquí».

Habiando dicho esto, y ahora que más o menos te convencí de que el diseño es importante en nuestras vidas… POR QUÉ SE DUDA TANTO EN CONFIAR EN UN DISEÑADOR?

Estoy hablando de un profesional del diseño, cualquier persona que estudió cualquier rama de diseño. Si tenés una empresa, grande, chica, familiar… no importa, la que quieras, por qué seguís dejando para último momento lo referente a la comunicación?

Desde un logo, hasta una tarjeta personal, todo influye en la comunicación de TU negocio, de TU servicio, de lo que VOS ofrecés. Seguramente cuidás tu imagen personal bañándote, afeitándote, perfumándote, vistiéndote, etc, y no sólo para sentirse mejor con uno mismo, sino porque a tus clientes debés transmitirles que están hablando con un profesional.

Qué imagen creen dejar cuando la tarjeta personal la diseñaste vos mismo, porque te bajaste el último Corel?

Trato de llamar a la reflexión, porque siempre estoy viendo cómo se toma tan a la ligera las vías de comunicación.

Hoy leo en Infobrand que el diseño es una de las principales palancas en el fortalecimiento de las Pymes, según una investigación del Centro Metropolitano de Diseño (CMD).

Todavía piensan que hay que ahorrar en diseño?

Errores de concepto

En los últimos dìas leo en Facebook la apertura de uno, y otro, y otro grupo que intenta «juntar firmas» para que vuelva el «Hazte fan». En lo que me hace pensar es en cuántas empresas y productos habrán tenido su web caída durante estos días.

Para que me entiendan los que no saben tanto sobre desarrollo web, les explico que cuando uno pone un widget o código de un sitio de tercero en tu propia web, existe una posibilidad de que cuando ese sitio de tercero deja de funcionar, el tuyo deje de hacerlo también. Esto suele depender de qué tipo de «interacción» tenga el widget con tu propia web. Si es por javascript, quizás no ande alguna animación en jQuery, pero si es en PHP, quizás deja de cargar el resto del código de tu página.

Es verdad que estas aplicaciones tienen sus correspondientes mensajes de error… pero yo no confiarío mucho en los programadores jajaja.

Y por qué el título del post es «Errores de concepto»? Porque hay acciones que se basan exclusivamente en obtener mayor cantidad de fans. En esos casos, esa web que tanto costó diseñar y programar para que funcione a la perfección con Facebook, hay que tirarla a la basura.

El problema es que seguramente el cliente dijo «quiero que en mi web este facebook», y del otro lado, en vez de sugerirle al cliente que lo mejor es diseñar la página de la empresa/producto directamente en facebook (con todas las limitaciones estéticas que esto implica), lo hace… y mal.

Si querés estar en Facebook, entonces debés aprender que FB pone las reglas, y lo que hoy está, mañana no. Por qué? no importa el motivo. Entonces es preferible sacrificar de un lado (diseño) para ganar en otro. Acaso no saben que las páginas de FB tienen estadísticas? Quizás es mejor usar ese tiempo para aprender a interpretarlas y sacar provecho de lo que realmente importa: la persona que entró a tu web y le dedicó un tiempo. Quién sabe, quizás hasta pueden «interactuar» con élla.

Freelance

Siempre trabajé bajo la modalidad freelance. Para aquellos que están estudiando y quieren sumar experiencia, trabajar de esta forma les supone más beneficios que desventajas. Las hay, pero cuando uno pone en la balanza que aparte de estar trabajando en lo que uno eligió de profesión, puede contar con la administración de su tiempo, como mínimo hay que considerarlo. Eso sí, ADMINISTRACIóN del tiempo. En Freelace Switch se hace una mayor descripción de Freelance-Estudiante.

Por mi parte, considero el freelance una filosofía de trabajo. Me gusta tener el control creativo, con la desventaja de que el/los errores los pago con mi nombre y no con el de una empresa, agencia, o director de arte a cargo. Pero bueno, las ventajas existen y valen la pena.

Voy a seguir prometiendo posts para este blog, para ir contando las distintas experiencias que voy teniendo con distintos clientes, ya tengo terminados varios trabajos con un tiempo en circulación ya, y seguramente a alguien puede servirle de ayuda, en especial si están comenzando.

Y qué estuviste haciendo que te mantuvo ocupado?

En las próximas semanas (como mucho, a fin de mes) ya estarían terminados gran parte de los sitios que estoy haciendo ahora. Más orgulloso de unos que de otros, pero me gustan todos. En un proyecto en particular se dió todo lo que hay que evitar para tener un óptimo resultado. Consecuencia: hoy estoy corrigiendo errores de un sitio entregado hace más de un mes.

Lo positivo, todo fue previsto, eran de esperar errores (y muchos) en el desarrollo de un sitio con sistema de autogestión e informes cuando había que entregarlo en ¡dos días! Pero bueno, esas fueron las circunstancias. Ya está un 99% terminado, en cuanto esté todo voy a comentarlo por acá.

Hoy leo que en México se firma manifiesto de Usabilidad y Accesibilidad en sitios del gobierno. Qué bueno que se tomen este tipo de iniciativas en Latinoamérica. Hacer un sitio usable es el trabajo de cualquier diseñador web, es su obligación, es lo que marca la diferencia con alguien que no maneja conceptos de diseño.

Según mi experiencia el problema está en el cliente (ojo, no tiene la culpa), que no tiene por qué estar al tanto de este tipo de sitios. La realidad marca que el cliente (y el usuario) común no navega este tipo de sitios. Mi tarea es explicarle de su existencia y beneficios, pero la realidad es que flash vende… mejor dicho, el cliente compra flash. No tengo nada en contra de flash, lo usé como el mejor ejemplo de lo que el cliente piensa que es lo mejor. Flash es bueno para unas cosas, para otras no. Mi autocrítica es que debo ponerme más firme y explicar mejor los beneficios de este tipo de diseño.

Ya llegará el día…

Tenés un minuto?

Estas últimas semanas fueron complicadas. No porque haya hecho cosas complejas, sino porque administré mal el tiempo. Ayer, mientras volvía de una reunión con un cliente, repasaba mentalmente las horas del día y cómo distribuyo mis actividades. No me gustó demasiado…

La vez en donde más productivo necesité estar, lo logré con altísimos resultados. En una semana tuve que publicar un sitio web en flash, y en la segunda debía subir el panel de control. Requirió de cierta disciplina que me comprometí a cumplir, en donde (aunque usted no lo crea), el régimen constaba de 8 horas de trabajo diarias, ni más ni menos. Hasta iba a pileta en el tiempo libre.

Hoy también estoy yendo a pileta, estoy dedicando entre 6 a 8 horas de trabajo particular, y el resto para proyectos personales. Pero sé que con los mismos tiempos puedo ser el doble de productivo. Tengo que encontrar algún tipo de disciplina que se ajuste a mi modo de trabajo.

Debería releer estos cambios sencillos para aumentar la productividad que en su momento me gustaron. El que tenga algún consejo para dar, será bienvenido.

Clientes

Es poca la experiencia que tengo como diseñador web.  Sin embargo ya me encontré con el mismo problema con dos clientes, y temo que sea lo habitual.

Presento un diseño, primer o segundo boceto, que por lo general no me gusta, pero como el sitio no es para mí, se lo muestro al cliente. Lo ven, y me dan el ok para seguir. En este punto es cuando suelo pensar:

– Mi ojo quizás es demasiado crítico, no ve los defectos que encuentro yo…

Tres semanas más adelante, cuando el sitio esta en un 90% terminado, cuando es común que no lo esté por el hecho de que el cliente se atrasó en facilitarme información, me encuentro con el siguiente planteo:

– Sabés qué? Me parece que así estamos mal encaminados, habría que probar con otro tipo de estética. Fijate, te doy libertad para hacer lo que quieras… Aparte, tenés más conocimientos de diseño vos que yo… sino probá algo parecido a esas imágenes que tenés….

…. en fin.

Encuentro fascinante y odioso al mismo tiempo el hecho de que en esta «era del celular» (frase que esgrimo a menudo, sobretodo por no tener uno a propósito), las personas tengan serios problemas de comunicación.

No entiendo, si vas a comprar ropa por ejemplo:

– estabas buscando algo como esta camisa?
– «sí, me la pruebo – o – esta perfecta, me la llevo

En la caja, cuando ya te la entregan, alguna vez sucede que:

– sabes? en realidad no quiero una camisa, vine a comprarme unos pantalones, y esta hawaiana que me ofreces no me gusta, porque las camisas que uso me las pongo para trabajar en la oficina.

No me molesta tener que hacer un nuevo diseño cuantas veces me lo pida el cliente (tampoco exageremos), pero sí que me lo pida cuando ya hice todo el sitio para uno que me dijo le gustó, cuando en realidad le pareció una cagada… con lo cual coincido, ya dije que no me gustan mis primeros bocetos, pero si el cliente lo «compra», problema de él, su sitio no figurará en mi portfolio…

Los clientes arruinan mis ganas de hacer diseño web, considero seriamente imponer un paquete de diseño, con los elementos que necesites o quieras para tu sitio, y pasada la segunda semana, si la estética ya fue aprobada, no hay reembolso, si no te gusta, me contratás nuevamente.