Quedamos afuera contra Alemania, equipo que demostró alto nivel de fútbol, como su historia. Si es por lo mostrado en este mundial, debería haber sido la final, porque Argentina también mostro gran nivel, con otras características. Argentina más potrero, Alemania más pizarrón. Hay algo de malo en alguna de las dos variantes? Ninguna. Y si sabés de fútbol, no te queda otra que admitirlo.
Argentina llegó al mundial con un gol de Palermo, siendo un rejunte, y fue por el fútbol que mostró durante estos partidos que todos nos ilusionamos. Si puteaste a Messi durante este partido, estás totalmente equivocado. Maradona fue único, y sólo él ganaba los partidos solo, así que dejá de tirarle la responsabilidad a un (todavía) pibe para que gane los partidos él, cuando hay diez jugadores más dentro de la cancha.
Si sos de los que dice “Messi no aparece, esta bloqueado”, quiere decir que si vos estuvieses en la cancha, antes que pasarsela a Tévez (por nombrar a uno), se la darías a Messi, aunque estuviese marcado por dos.
Volvamos a jugar al fútbol, al toque, y por qué no, a la disciplina táctica que mostró Alemania, para que luego de tocar y tocar, aparezca Messi, Tévez o Agüero para tirarles el potrero encima a cualquier defensor y ganen los partidos. Y entonces la ilusión óptica va a ser que Messi, Carlitos o el Kun ganan los partidos solos, pero la realidad es que el laburo del equipo permite que aparezca esa magia.
Gracias Diego! porque nos permitiste volver a soñar con la cima del mundo. Gracias jugadores, porque dieron todo por alcanzarla. Y felicitaciones a Alemania, por enseñarnos que el fútbol tambien puede ser bellísimo desde la táctica.

AC/DC tocó el miércoles en Buenos Aires, el primero de tres recitales. La última vez que vino, no los ví, no tenía un peso, y creía que iba a tener otra chance. Con el correr de los años, esa esperanza había desaparecido, pensando que sólo podía verlos en otro país. Pero por suerte, vinieron. Y esta vez, fui.
Mientras esperaba el 37 que nos llevaría a mí, mi hermano y mi viejo al estadio, donde nos estaban esperando ya mi hermana y su novio junto a su familia (padre, hermano, tío y primo), me puse a pensar en qué bueno ir a ver un recital así, en familia. Me imaginaba, como lo corroboramos al llegar, que no seríamos los únicos en familia viendo AC/DC.
Entramos al estadio sin cacheo, lo que en un comienzo me asustó un poco, uno sabe que sucede en esas situaciones. Pero te dabas cuenta al entrar, que no era necesario. Estabamos todos por lo mismo, un ambiente muy tranquilo y seguro. Creo que fue el recital donde más tranquilo estuve siempre, ahora que lo pienso un poco mejor.
Empezó a las 21 y tocaron dos horas clavadas (no voy a dar la lista de temas). El show más disfrutable al que fuí por lejos, donde hubo espacio para todos. Es decir, cancha LLENA, pero podías encontrar tu lugar siempre, si querías ver las pantallas, lo hacias, si querías salta, también, si querías verlo en el centro un poco mas atrás para ver todo, lo hacías…. o todo eso junto. Por algún motivo extraño, con mi 1.65 m. de altura podía ver el escenario siempre. No hacía falta que haga demasiados trucos (todos con mi altura los conocen) para llegar a una posición donde pueda ver. El año pasado vi a Ozzy en el mismo lugar, y todos median 2 metros, fue jodido. Esta vez, no.
Del show en sí, es AC/DC. Lo querés, lo tenés. No hay trucos, no hay vueltas. Es Rock. Otra palabra faltaría a la verdad. Sólo es una: Rock. Y todos se fueron pensando lo mismo. Vale la pena ver algo más? Pero en serio lo digo…. vale la pena? Porque ahora yo quiero esto. Sé que cualquier banda en crecimiento o de las consagradas locales, no lo lograría. Mucha “hinchada” de bandas, mucha boludez de la gente, creen que el show lo tienen que dar las bengalas o las banderas…
No gracias. Yo sólo quiero el show del escenario, quiero a alguien que toque la viola como Angus, que logra que tenga ganas de venir a casa, agarrar mi viola, e intentarlo una vez más. Y otra… Quiero cantar hasta quedarme afónico, correr en el escenario, hacer el duck walk…. quiero una sola cosa: Rock.
Gracias AC/DC.
Microsoft tiene su nuevo buscador, Bing. No sé si alguna vez lo usaré, no creo.
De lo que no cabe duda, es que el motor sabe interpretar a fondo lo que uno está buscando.
Prueben ustedes mismos sino, y realicen la búsqueda “ladrones”, mostrando los resultados de Argentina.
La primer posición, es una clara interpretación de lo que se quiere encontrar….
No es que me voy a ir, sino que ya volví. El destino elegido, Mar de Ajó, costa atlántica Argentina. Viajamos con Ali el 7 de marzo, y volvimos el domingo 22. Quince días con objetivo despejar la cabeza de un año muy agitado para ambos, y que cumplimos satisfactoriamente… quizás Ali necesitaba un par de días más.
Alquilamos departamento por medio de un amigo de Ali (gracias Marce), un monoambiente comodísimo y de excelente ubicación, a una cuadra de la playa, a una de la peatonal, y a dos del Coto… si conocen, ya saben lo bien que estábamos. Sexto piso, ventana al oeste:


Una de las primeras cosas que dijo mi viejo al volver fue “estás más gordo”. Creo que sí, no me pesé y la ropa no supo precisar el aumento de talle, pero no me extrañaría. No nos privamos de comer todo lo que quisimos, y de testear todas las casas de comida, golosinas y restaurantes que se nos antojase. De todas nos quedamos con La Piccola Cantinella, atendida por Inocencio Soto.
Comida riquísima, y la mejor onda de su dueño, dando el valor agregado que me encanta pagar con gusto. Cuatro veces comimos allí, único lugar al que volvimos, aunque otros también ameritaban una vuelta (la pizza de Don Dilo es ESPECTACULAR). Comimos pasta, milanesa, carne, rabas y casuela de mariscos. Los detalles de los que hablo son las entradas que nos dieron sin cargo, acompañados de pequeños tragos. Estilo italiano, música todo el tiempo (blues, clásica, italiana, boleros, etc). Son los lugares que me gustan, que sé que me garantizan algo rico antes de sentarme a la mesa.
Foto con el dueño y uno de sus cocineros:

Las playas de Mar de Ajó me gustaron mucho. Mi infancia veraniega fue en Santa Teresita, y vi su transformación. Mar de Ajó se mantiene al margen de esos cambios, y al haber ido fuera de temporada garantizó enormes playas con cómodo espacio de una sombrilla a la otra. Un ejemplo de cómo se veían:

Primera semana con días intermitentes, mañana sol / tarde nublado y viceversa, segunda semana espectacular. Playas y agua limpias, lo único malo fue que un par de días acosaban las aguas vivas.
Si bien son una amenaza de picadura, cuya comezón se dice es de temer (no por lo peligroso, sino por lo doloroso y molesto), nunca fui testigo de ningún ataque. Sé que mi tío cuando niño tuvo un “accidente” con una de ellas. Fuera de eso, siempre nos metimos al agua con ojos atentos, y este verano no fue la excepción.
Ejemplos de la fauna local:




Pero por supuesto, lo más importante de estas vacaciones fueron los quince días de convivencia con mi novia. Acá está ella posando para la cámara:

Y otra mientras hacíamos tiempo esperando al remís que nos llevaría a la estación para pegar la vuelta:

Y ya sé lo colorada que está en este momento por ver su foto publicada.
Muy lindas vacaciones. Hacía cinco años que no iba a la playa, y no sé cuántos sin tomarme tantos días seguidos. Al volver hablé con mi hermano, al que no veía hacía casi un mes por el irse a Jujuy una semana antes que nosotros, y me dijo que al contrario de lo que hicimos, él se fue buscando actividades, cada día una excursión, nuevo pueblo, etc., para evitar así caer en la rutina que aparece cuando te vas a la costa.
O sea, te escapas de la rutina del año, pero caes en la de aprovechar la mañana para ir a la playa, volver al mediodía para almorzar (o lo hacés en la playa), siestita, la playa de la tarde, tejo/paleta/fútbol, mate, volver para cocinar o comer en el centro o peatonal… y así todos los días.Era exactamente lo que buscaba.
Panza al sol y no pensar en nada… yo quiero eso.
Si no escribo más seguido es porque, la verdad, no me importa. Porque tener un blog en donde te lean, no debe entusiasmar a nadie, sobretodo si el 80% de los internautas son pre-adolescentes que no saben eskrivir (ni les interesa hacerlo bien), otro 10% no tiene idea ni podrá entender qué carajo es internet, y entra a foros, blogs, flogs y en donde pueda para putear y decir que sos un idiota por no pensar como él cree que “piensa”. Y el resto está muy ocupado escribiendo sus propios blogs y viendo cómo perfeccionar adsense para que el 80% de sus visitantes se conviertan en dólares.
A pesar de todo, pienso escribir más seguido. Y hoy pienso hacerlo sobre fútbol. Por qué? porque me apasiona, me gusta, lo juego, lo analizo. No me canso de hacerlo. Porque desconfío de aquellas personas a las que no le gusta. Si sos mujer lo adjudico a un hecho social, porque “a las nenas no les gusta el fútbol, eso es de nenes”. Pero si sos hombre, entonces hay algo que está mal. No digo que todos debemos jugarlo y llegar al borde en donde la pasión y la violencia se confunden. No disfrutar del espectáculo del juego, de cómo dos equipos con un objetivo tan simple como meter la pelota en el arco contrario sin usar las manos, no poder divertirse (viendo o jugando), eso me dice que no debo confiar en él. Al menos no por un tiempo.
Yendo al fútbol en sí (sí, se escribe con “Y”, no sean bestias), ésta conversación tuvo lugar hace como tres años:
Yo: Cardetti en mi equipo no juega, la 9 es de Martín.
(reprobación generalizada)
**** (no lo nombro para no quemarlo): Qué?! estás loco? Cardetti es un jugadorazo, Palermo es un muerto…
JAJAJAJAJAJA!!!!
Es interesante cómo se dan las cosas. Porque hoy en día, casi nadie podría discutirme mi elección. Y el que lo hace es un pelotudo que no entiende una mierda de fútbol. Y si quieren se los vuelvo a decir, pero con mayúscula así parece más importante: EL QUE DISCUTE A PALERMO ES UN PELOTUDO QUE NO ENTIENDE UNA MIERDA DE FúTBOL (la próxima vez lo escribo con negrita).
Por suerte hace ya tiempo que elegí cuál es el 9 de mi equipo, y me la jugué con todos los antecedentes de los “anti-palermo”… aunque en realidad no arriesgué nada, fui a lo seguro, de 9 quiero a un goleador.