En mi vuelta al desarrollo web en relación de dependencia, me he vuelto a encontrar con un viejo conocido por todos aquellos que se dedican al diseño/programación/maquetación web: Internet Explorer 6.
Habiendo ya betas del IE9 dando vueltas, y estando en el mercado el IE7 e IE8 desde hace tanto tiempo ya, no tengo manera de imaginarme el tipo de usuario que elige al IE6 para navegar diariamente.
Justamente hoy, me entero de ie6countdown.com, una iniciativa que parte desde el mismísimo Microsoft.
Quienes me conocen saben la cantidad de luchas que le he ganado al IE6, como así también saben que ya no quiero hacer más nada compatible con este navegador.
Para todos aquellos que como yo aún deben “solucionar problemas” del IE6, les dejo un listado de herramientas que les pueden ser útiles:
Hay miles de cosas más para testear y usar, acá les dejo un compilado más completo que el mío.
es buena idea RT @adrianspina: Yo voy a hacer una web con todos los que sé que la chupan y obviamente se tiene que llamar WikiLicks
y sí, yo tb tengo entrevista http://bit.ly/hH54wP
CM y derivados, guarden y sorprendan a los diseñadores RT @roootgroup: un archivo .PSD con la GUI de Facebook http://bit.ly/dFkEyh
Hace un poquito más de un año que estoy trabajando en casa, y ya me animo a dar consejos a quienes se preguntan qué se necesita para trabajar freelance. Esta no es ninguna guía definitiva, son sólo algunos tips aprendidos en este tiempo, es totalmente extensible (por eso lo de “entrega 1″), y más importante aún, es lo que a mí me funcionó, quizás otros no pueden aplicar estos punteos, o lo hicieron sin resultados… para eso están los comentarios:
Ya escribí un post sobre esto anteriormente, básicamente la idea es que para responderle a un cliente, necesitás una oficina completa. Si hace falta contratar a alguien de sistemas, hacelo. Si hace falta aprender algo de sistemas, es mejor si llamás al que sabe de verdad antes de ponerte ahorrativo en algo con lo que vas a trabajar todos los días. En fin, preparate en todos los sentidos.
Soy de aquellos que tiene muy buena memoria. Suelo recordar muchos detalles de cada una de mis charlas, inclusive de aquellas que fueron hace ya un par de años. Sin embargo, no puedo recordar todos los detalles todo el tiempo, obvio. Si bien siempre llevo mi anotador, durante el transcurso de una reunión no estoy tomando nota constante de todo lo que se está hablando, ni siquiera la punteo. Para mí, siempre fue más efectivo prestar muchísima atención a lo que se está hablando, inclusive cuando era estudiante. A mí siempre me sirvió pensar sobre lo que se está hablando en el momento. Pero algo que aprendí a fuerza de olvidos, es que cuando salgo de la reunión tengo que anotar todo lo que se dijo. No hay manera de que tu memoria le gane al lápiz y papel en esa situación, ni siquiera lo intentes de otra manera.
Todo diseñador conoce las bondades de “lorem ipsum”, cuando se necesita empezar a diseñar y no hay ningún copy definido por el cliente o redactor de turno, aparece aquella mágica oración en latín al rescate. Lo cierto es que si pasás más de un día trabajando en un diseño con esa frase en latín, tu diseño se va a ver espectacular. Esto es tan cierto como que el diseño final no va a llevar ninguna de esas palabras en latín. A partir del segundo día, hay que poner mayor énfasis en que el cliente/redactor nos entrege algo que se parezca, aunque remotamente, a los copys finales. Tu diseño siempre se va ver bien, balanceado, con cuerpos de texto perfectos, legibles, familias tipográficas armónicas, colores adecuados, y un sin fin de etc. usando “lorem ipsum”, pero se verá horrible con “el texto que va”.
Lamentablemente, hay más del segundo tipo de clientes. Es algo con lo que se tiene que lidiar. No entiendo bien por qué esto suele darse en la profesión del diseñador, constantemente nuestro criterio es dejado de lado, llevándonos a la posición de aquél que sabe usar el programa de diseño. Un diseñador es mucho más que un ejecutador de programas, ya hablé sobre esto antes.
Mi abuelo y mi madre son odontólogos, y ellos cuentan que algunos pacientes acuden a ellos diciendo: “doctor/a, vine a que me arranque la muela”. Suena gracioso, y lo es en verdad. Por más que mi abuelo o mi madre se esfuercen en hacerle entender que hay caminos alternativos a “arrancar la muela”, es una batalla perdida. Podrán decirle que la muela se puede curar, que tiene arreglo… quizás hasta lo convencen y hacen el arreglo. Pero es seguro que ese paciente saldrá del consultorio, irá a otro lugar (no necesariamente un consultorio odontológico), y logrará que le arranquen la muela.
Eso es todo para esta primer entrega, agreguen sus propias experiencias.
No sé por qué hoy es el día del programador, pero lo es. Entonces, felíz día a aquellos que eligen torturarse con requerimientos nunca claros ni específicos, y muy especialmente, para aquellos hacedores de parches… si sos programador, tenés que saber hacer un parche.
Lo primero que programé por mi cuenta fue un guestbook (se acuerdan de eso?) en Flash. Interfaz en Flash, lenguaje en ASP, con base de datos Access. Lo hice luego de ver un código de guestbook previamente bajado. Imprimí las hojas, y me dediqué a reescribir el código en un cuaderno (el cual todavía conservo!) para que se ajuste a lo que necesitaba. Un trabajo artesanal que me llevó una semana, creo… hoy lo haría en un par de horas.
No me considero un programador con todas las letras. Soy un diseñador que sabe programar, y para desgracia de muchos programadores, sé programar mejor que varios de ellos. El modo en que hago foco a la hora de pensar una solución, gracias a saber de diseño, hace que mis soluciones sean muchísimo más completas (sí, yo también trabajo sin requerimientos específicos, y a pesar de eso, puedo hacer soluciones que entienden todos).
Hablar sobre la naturaleza de los programadores me llevaría varios y largos posteos, por lo que voy a destacar sólo una virtud: un programador siempre tiene curiosidad por cómo funcionan las cosas. Parece obvio, pero algo que aprendí en este tiempo es que las cosas, aunque parezcan obvias, hay que decirlas.
Y voy a decir un defecto de programador: su razonamiento es siempre “correcto”. No suele serlo, pero parte de su trabajo es pensar una solución, y al ser él quién llega a través de una cadena de razonamiento a una “solución”, tiene que ser esa la mejor opción. Lamento decirles que toda esa lógica, a veces, no se refleja en el resultado final.
Un tip rápido para aquellos que añaden cosas de Facebook a sus blogs, en este caso el Share con el globito que cuenta la cantidad de veces que fue compartido un enlace.

Si lo intentaste hacer, ya sabés que el tutorial oficial es muy simple de seguir, un copy/paste y sale con fritas…
Pero si todo fuese taaaaaan facil, entonces no habrías llegado a esta web, ya que existe un problema por el que necesitás hacer click en el share para que te aparezca el globito. Los programadores de Facebook implementaron el hecho de que muestre el globito con la cantidad de shares sólo cuando se haya compartido, como mínimo, tres veces.
Eso quiere decir que hasta que alguien no haga click y lo comparta con sus amigos (y esto, tres veces…) no se va a ver ese diseño tan lindo que querías poner. Entonces, tenés que hacer trampa, y te digo cómo:
1) Parche facil, pero no elegante: el javascript de Facebook hace la cuenta de cuántas veces compartieron tu enlace, y si el resultado es menor a tres, entonces añade la siguiente class al span que hará al gobito:
.fb_share_no_count{
display:none;
}
Entonces la solución es sobreescribir el display none. Si al botón lo colocamos dentro de un div con id share, entonces:
#share .fb_share_no_count{
display:block;
}
Esto sólo mostrará el globito, dentro de él no habrá ningún número, aunque se haya compartido una o dos veces, eso no se mostrará.
2) Parche copado, pero de tiempo limitado: para implementar esta utilidad, copiaste un código javascript, el cual es:
<a name=”fb_share”></a>
<script src=”http://static.ak.fbcdn.net/connect.php/js/FB.Share”
type=”text/javascript”>
</script>
Si en vez de llamar externamente a ese javascript, hay que bajarlo y editarlo, más específicamente hay que buscar la siguiente línea:
this.displayBox(a,3);
¿Ya se imaginan que quiere decir ese 3? Entonces, hay que cambiar al 3 por un 0, guardar, subir el .js a nuestro servidor, y hacer la llamada localmente. Esta solución está publicada en Patrick M. Kelly’s Bulletin Board.
Cuál es el problema de esto? que la semana que viene, o dentro de un mes, o cuando sea, Facebook va a cambiar la programación del Share. Cuando eso suceda, tu programación editada puede llegar a no funcionar.
Estará en cada uno evaluar qué camino seguir.
cuando en un spot de tv dicen “entrá al blog y……” me dan ganas de asesinar creativos
a IE8 lo trato como a Firefox, Chrome o Safari, pero lo tengo que tratar como a IE7 o IE6 #bugs