Me tomé mi tiempo, pero aquí paso a contar que hay de nuevo en mi vida. Este 2011 arrancó con mucho trabajo, más del que me esperaba, lo que llevó a postergar un proyecto que tenemos con Ali. Comunmente, enero y febrero son meses flojos para los que trabajan freelance.
Pero más allá de esto, tuve una oferta laboral para volver a trabajar en Ogilvy. Trabajé en la agencia durante un año y medio más o menos, 12/2007 hasta 04/2009. Han pasado muchas cosas en el medio, y la propuesta me gustó, por lo que acepté reencausarme en la relación de dependencia y los horarios fijos.
Pero lo más importante que ha sucedido, es que durante el preocupacional, la doctora se mostró preocupada por la diferencia visual que tengo en mi ojo derecho. Estudios mediante, el diagnóstico es que en mi ojo derecho padezco de queratocono… es decir, mi córnea tiene forma de cono. No voy a profundizar demasiado en qué es el queratocono, no sólo porque me parece que el artículo en Wikipedia lo explica mejor de lo que podría hacerlo yo, sino porque prefiero que en todo caso lo explique un facultativo.
No obstante, se me ocurre que dejar registro sobre mi queratocono puede ayudar a alguien. Es por eso que cada tanto habrá en este blog entradas que hablen sobre el tema. Por lo que estuve leyendo en la web, si bien no es algo raro de encontrar, tampoco es común. Y como se manifiesta entre los 20 y 30 años (y de un día para otro), se hace dificil de prevenir. De hecho, no se conoce a ciencia cierta qué es lo que lo produce.
Por el momento prefiero no afirmar muchas cosas más, porque insisto, no quiero llegar a escribir algo que termine siendo una burrada (y en consecuencia, quizás asusto a más de uno). Lo primero que pensé es en ir contando cómo se manifestó en mí, y cómo voy progresando, en qué lugares me tratan, cómo me voy adaptando a los lentes de contacto (no existen anteojos que lo corrijan), etc.
En resumen, un año de cambios.
Este es un tema que le encanta a mi amigo Damian Coll. Leyendo los perfiles de búsquedas de profesionales, te das cuenta que algunas empresas/agencias no tienen ni idea de cómo hacer una búsqueda.
Algunos ejemplos (hice copy-paste, por lo que errores gramaticales o de ortografía no corren por mi cuenta):
Cargo solicitado: Diseñador Web
Perfil: Importante Empresa de Medios Digitales Buscamos Diseñador Gráfico Web Jr. con conocimientos de HTML, HTML5, CSS; FLASH y APPS para TWITTER/FACEBOOK/PHONE (excluyente) Horario: Full time. Enviar cv + portfolio a: ……………………
Veamos, se busca a un Jr. con conocimientos de HTML5. El HTML5, junto con CSS3, lo soportan solo algunos navegadores, por lo que pedir conocimientos fehacientes (y a un Junior) es ridículo. Yo estoy a favor de capacitarse en esa tecnología… pero vamos, hay alguien en esa empresa que tenga conocimientos reales como para corroborar aquellos de los que apliquen para el cargo?
Pero para mi eso no es lo más grave. Se pide que sepan APPS para Twitter/Facebook/Phone EXCLUYENTE!!! Si alguien sabe esto, no es un diseñador web, sino un programador. Pero no sólo eso, sino que si revisamos la búsqueda, se pide a un Diseñador Gráfico Web Jr. Ya sabemos que lo de Junior es para pagarle menos, pero qué tiene de gráfico esta búsqueda?
Otro:
Cargo solicitado: Diseñador Gráfico / Web / Multimedia
Perfil: Libre desenvolvimiento creativo, tanto en gráfica como programacion. Software a manejar: Illustrator, Photoshop, Indesign, Flash, Dreamweaver, Maquetación XHTML/CSS/Action Script. Conocimientos: Action Script 2.0, After Effects, 3D Max, Maya, Prog.
Algo más?
Yo soy diseñador multimedial y manejo el 95% de las cosas que piden en este aviso. Pero lo que ya aprendí hace mucho, es que no podés dedicarte a todo, todo el tiempo, con el mismo nivel, y aparte, actualizarte. Y por supuesto tiene la misma falla que el anterior. Buscan a un creativo/diseñador, con conocimientos de preimpresión (indesign), que diseñe webs, y sepa programar… y sepa abrir la puerta para ir a jugar.
Estos avisos son del día de hoy, y no me hace falta inventar nada para exagerar o demostrar un punto en particular.
Lo cierto es que no va a faltar nunca gente que conteste estos avisos, y no se de quién apiadarme, si del pobre tipo que esta buscando un trabajo, o si de la empresa que está tan perdida como para hacer estas búsquedas. Sea como fuere, pierden los clientes… y los usuarios.
Como todo freelancer que se respete, leo Freelance Switch. Y lo mejor que tienen los lunes, es Freelance Freedom.
Y parece como si esta semana hubiesen estado leyendo mi blog:

La mejor conclusión sobre clientes.
Hace un poquito más de un año que estoy trabajando en casa, y ya me animo a dar consejos a quienes se preguntan qué se necesita para trabajar freelance. Esta no es ninguna guía definitiva, son sólo algunos tips aprendidos en este tiempo, es totalmente extensible (por eso lo de “entrega 1″), y más importante aún, es lo que a mí me funcionó, quizás otros no pueden aplicar estos punteos, o lo hicieron sin resultados… para eso están los comentarios:
Ya escribí un post sobre esto anteriormente, básicamente la idea es que para responderle a un cliente, necesitás una oficina completa. Si hace falta contratar a alguien de sistemas, hacelo. Si hace falta aprender algo de sistemas, es mejor si llamás al que sabe de verdad antes de ponerte ahorrativo en algo con lo que vas a trabajar todos los días. En fin, preparate en todos los sentidos.
Soy de aquellos que tiene muy buena memoria. Suelo recordar muchos detalles de cada una de mis charlas, inclusive de aquellas que fueron hace ya un par de años. Sin embargo, no puedo recordar todos los detalles todo el tiempo, obvio. Si bien siempre llevo mi anotador, durante el transcurso de una reunión no estoy tomando nota constante de todo lo que se está hablando, ni siquiera la punteo. Para mí, siempre fue más efectivo prestar muchísima atención a lo que se está hablando, inclusive cuando era estudiante. A mí siempre me sirvió pensar sobre lo que se está hablando en el momento. Pero algo que aprendí a fuerza de olvidos, es que cuando salgo de la reunión tengo que anotar todo lo que se dijo. No hay manera de que tu memoria le gane al lápiz y papel en esa situación, ni siquiera lo intentes de otra manera.
Todo diseñador conoce las bondades de “lorem ipsum”, cuando se necesita empezar a diseñar y no hay ningún copy definido por el cliente o redactor de turno, aparece aquella mágica oración en latín al rescate. Lo cierto es que si pasás más de un día trabajando en un diseño con esa frase en latín, tu diseño se va a ver espectacular. Esto es tan cierto como que el diseño final no va a llevar ninguna de esas palabras en latín. A partir del segundo día, hay que poner mayor énfasis en que el cliente/redactor nos entrege algo que se parezca, aunque remotamente, a los copys finales. Tu diseño siempre se va ver bien, balanceado, con cuerpos de texto perfectos, legibles, familias tipográficas armónicas, colores adecuados, y un sin fin de etc. usando “lorem ipsum”, pero se verá horrible con “el texto que va”.
Lamentablemente, hay más del segundo tipo de clientes. Es algo con lo que se tiene que lidiar. No entiendo bien por qué esto suele darse en la profesión del diseñador, constantemente nuestro criterio es dejado de lado, llevándonos a la posición de aquél que sabe usar el programa de diseño. Un diseñador es mucho más que un ejecutador de programas, ya hablé sobre esto antes.
Mi abuelo y mi madre son odontólogos, y ellos cuentan que algunos pacientes acuden a ellos diciendo: “doctor/a, vine a que me arranque la muela”. Suena gracioso, y lo es en verdad. Por más que mi abuelo o mi madre se esfuercen en hacerle entender que hay caminos alternativos a “arrancar la muela”, es una batalla perdida. Podrán decirle que la muela se puede curar, que tiene arreglo… quizás hasta lo convencen y hacen el arreglo. Pero es seguro que ese paciente saldrá del consultorio, irá a otro lugar (no necesariamente un consultorio odontológico), y logrará que le arranquen la muela.
Eso es todo para esta primer entrega, agreguen sus propias experiencias.
No sé por qué hoy es el día del programador, pero lo es. Entonces, felíz día a aquellos que eligen torturarse con requerimientos nunca claros ni específicos, y muy especialmente, para aquellos hacedores de parches… si sos programador, tenés que saber hacer un parche.
Lo primero que programé por mi cuenta fue un guestbook (se acuerdan de eso?) en Flash. Interfaz en Flash, lenguaje en ASP, con base de datos Access. Lo hice luego de ver un código de guestbook previamente bajado. Imprimí las hojas, y me dediqué a reescribir el código en un cuaderno (el cual todavía conservo!) para que se ajuste a lo que necesitaba. Un trabajo artesanal que me llevó una semana, creo… hoy lo haría en un par de horas.
No me considero un programador con todas las letras. Soy un diseñador que sabe programar, y para desgracia de muchos programadores, sé programar mejor que varios de ellos. El modo en que hago foco a la hora de pensar una solución, gracias a saber de diseño, hace que mis soluciones sean muchísimo más completas (sí, yo también trabajo sin requerimientos específicos, y a pesar de eso, puedo hacer soluciones que entienden todos).
Hablar sobre la naturaleza de los programadores me llevaría varios y largos posteos, por lo que voy a destacar sólo una virtud: un programador siempre tiene curiosidad por cómo funcionan las cosas. Parece obvio, pero algo que aprendí en este tiempo es que las cosas, aunque parezcan obvias, hay que decirlas.
Y voy a decir un defecto de programador: su razonamiento es siempre “correcto”. No suele serlo, pero parte de su trabajo es pensar una solución, y al ser él quién llega a través de una cadena de razonamiento a una “solución”, tiene que ser esa la mejor opción. Lamento decirles que toda esa lógica, a veces, no se refleja en el resultado final.
Como algunos saben, este año me propuse volver a realizar trabajos de Arte Digital, aunque por lo que va del año aún no hice ningún trabajo nuevo. Primero hice foco en arreglar algunos trabajos anteriores, terminados en su momento, pero que cuya resolución final se vio afectada por el desgaste que tenía mi antiguo monitor. Al mismo tiempo, quería exponer en alguna galeria, y muchísimo antes de lo esperado pude lograrlo con éxito, con el plus de vender una obra.
Cuando tuve que llevar mis cuadros a la galería, me dijeron que debía establecer un precio por cada una, por si se producía una venta. Admito que si bien había contemplado el hecho de tener que poner un precio, no hice el análisis correcto. Y si bien el precio que puse es justo, algunos pueden decir que debería haberlo pensado mejor.
Fuera del ámbito del arte, en mi trabajo, salvo alguna vez que me quedé corto, el valor que paso a los clientes es el correcto. Lo importante es darse cuenta de que el trabajo de uno vale, sobretodo por tu tiempo. Aunque no tengas otra cosa más que hacer, no estás haciendo otra cosa (jugar en Facebook puede ser esa otra cosa que hacer), estas trabajando en algo. Por lo tanto, cuidado…
Siempre hay gente dispuesta a aprovecharse del inexperto. El siguiente enlace titulado “How to hire an artist” (cómo contratar a un artista) tiene que abrir los ojos de los jóvenes (ya me estoy considerando viejo y con experiencia!). El autor del artículo dice, básicamente, que para contratar a un artista lo mejor es ir a Deviantart, buscar a gente joven que trabaje bien (pero que no sabe cuál es el precio de su trabajo), contratarlos, no pagarles nada en adelanto, y no darles crédito.
No nos alarmemos. Admito que mi enunciación lo hace ver terrible (y lo es), pero es lo que muchos hacen, no importa cuál sea su profesión. Entonces, cuidado, que no te caguen, porque siempre van a querer hacerlo.
A esta altura del siglo XXI, donde estamos tan bombardeados por publicidades, smartphones, sitios web, pantallas HD, touchscreen… y todo lo referente al diseño no interactivo, como diseño de modas, de interiores, industrial, gráfico… podrán concluir rápidamente que el “diseño” propiamente dicho está presente en todos nuestras tareas cotidianas. Inclusive cuando estando en espacios públicos leemos un menú, buscamos un baño, o vemos un “usted esta aquí”.
Habiando dicho esto, y ahora que más o menos te convencí de que el diseño es importante en nuestras vidas… POR QUÉ SE DUDA TANTO EN CONFIAR EN UN DISEÑADOR?
Estoy hablando de un profesional del diseño, cualquier persona que estudió cualquier rama de diseño. Si tenés una empresa, grande, chica, familiar… no importa, la que quieras, por qué seguís dejando para último momento lo referente a la comunicación?
Desde un logo, hasta una tarjeta personal, todo influye en la comunicación de TU negocio, de TU servicio, de lo que VOS ofrecés. Seguramente cuidás tu imagen personal bañándote, afeitándote, perfumándote, vistiéndote, etc, y no sólo para sentirse mejor con uno mismo, sino porque a tus clientes debés transmitirles que están hablando con un profesional.
Qué imagen creen dejar cuando la tarjeta personal la diseñaste vos mismo, porque te bajaste el último Corel?
Trato de llamar a la reflexión, porque siempre estoy viendo cómo se toma tan a la ligera las vías de comunicación.
Hoy leo en Infobrand que el diseño es una de las principales palancas en el fortalecimiento de las Pymes, según una investigación del Centro Metropolitano de Diseño (CMD).
Todavía piensan que hay que ahorrar en diseño?
creo que quisiera tener un cliente como este para CAGARME DE RISA EN SU CARA http://clientsfromhell.net/post/646673542/the-forbidden-fruit
Esta etapa de trabajo freelance en la que me embarqué ya se ha extendido por 9 meses. Tiempo durante el cual la vengo pasando muy bien. Sin moverme demasiado, trabajo no me está faltando, lo que es muy bueno. Es por la no falta de trabajo que en este sitio aún no figura mi portfolio con mis últimos trabajos. Esto no quiere decir que si pongo el portfolio online es porque no tengo trabajo, no sean literales. Sólo quiere decir que pude tomarme todo este tiempo para pensar bien cómo quiero que se muestre todo.
Hablando exclusivamente de trabajo freelance, me voy a permitir escribir unas líneas sobre el armado de presupuestos. Tal como dije en el post anterior, guías para ser freelance hay muchisimas, estos posteos no pretenden ser otra cosa que mi visión sobre temas muy puntuales.
Un trabajo freelance empieza por el contacto con el cliente, donde se transmitió una necesidad, y uno puede satisfacerla. Uno empieza entonces a bosquejar en mente varias ideas, de diseño, desarrollo, usabilidad, publicidad, etc. Pero más importante aún, tiempos, costos y equipo de trabajo. Estas obligado a presupuestar, no interesa si sos estudiante y estas leyendo esto porque tenés curiosidad sobre el trabajo freelance, necesitas hacer un presupuesto. Con el correr de los trabajos, los documentos que hago con presupuestos empiezan a ocupar más y más carillas. Los primeros fueron de tres, ahora son 4 o 5… por supuesto que depende del trabajo en sí, ya me van a entender.
Órden de trabajo: suelen ser uno o dos renglones. Muy simple, “Se requiere hacer un sitio web” es perfectamente viable.
Breve detalle: sirve para explayarse en el trabajo. Por ejemplo, si el sitio tendrá administrador, usuarios, carritos, blog, etc. Se intenta nombrar los ítems que habrá (si existe ya un árbol de navegación, va acá), pero no cómo van a funcionar.
Detalle técnico: En este espacio sí se dice como va a funcionar todo lo que se mencionó antes. No hace falta decir detalles de cómo se va a programar o maquetar, pero sí que hará en x lenguaje, o siguiendo estándares, que validará en tales navegadores, etc.
Requerimientos: fácil, que necesitamos que nos dé el cliente para poder hacer todo lo que dijimos que sabemos hacer.
Alcance: es el espacio donde se pone en claro dónde termina mi responsabilidad y empieza la del cliente o la de terceros. Por ejemplo, si preveo que puede existir un problema legal porque el cliente insiste en copiar, este es el espacio en donde pongo de preaviso al cliente. Si el trabajo requiere SEO, suelo aclarar que mi servicio es (precisamente) SEO y no posicionamiento, ya que para primeras posiciones se requiere otro tipo de trabajo.
Tiempo de trabajo: cuánto me va a llevar. Esto va de la mano con algunos puntos de requerimientos y alcances. Entonces, siempre vale la aclaración de que si el cliente no entrega el material, uno también lo hace.
Valor: cuánto cuesta, porcentajes a cobrar, y formas de pago.
Documentación: para hacer un presupuesto, seguro que el cliente nos mostró una web (o lo hicimos nosotros para graficar algo), o nos pasó algún .doc o .jpg, etc. Todo lo que nos haya pasado y que se usó para presupuestar, va acá.
Otras cosas que se pueden añadir pueden las relativas al contrato de terceros, desde fotografías hasta el servidor. Otro punto puede ser sobre la propiedad intelectual.
El que estoy evaluando agregar, pero depende muchísimo del cliente y proyecto, es qué sucede cuando se extiende el período de bocetos de diseño, lo cual va de la mano con que se supone que alguien te contrata no para ejecutar el diseño que él tiene en la cabeza, sino para que uno pueda traducir una necesidad en la mejor resolución visual.
Es un poco más complicado, porque básicamente se trata de decir que la persona idónea soy yo, y no el cliente. Y al menos por ahora, no se me ocurre una forma de decirlo sin que lleve a un malentendido.
Escucho sugerencias…