Después de mucho editar, terminé con una de las imágenes que nunca podía cerrar. No se me ocurrió un buen nombre, entonces pensé en el de la modelo, y mientras lo dije en voz alta viendo la imagen, quedó bautizada: Twisted.
Y no conforme con eso, un nuevo Body Line. Debo confesar que me gusta, y mucho, esa serie. Estoy bastante orgulloso de ella, considerando que no soy para nada un dibujante. Por suerte, en el formato digital tengo la técnica, y el ojo para saber en dónde hacer el trazo parece estar mejorando con cada nueva pieza.
A pesar de estos dos trabajos, me sigo sintiendo un poco atascado. Pero estuve pensando un nuevo enfoque para hacer nuevas imágenes. Ya tuve un intento, con pobres resultados… hay que seguir probando.